El consejo de hoy va enfocado a la inversión en vivienda.
Si vas a comprar una vivienda como inversión, para ponerla en alquiler y que te de una renta, valora primero su precio y su potencial en rentabilidad. No te centres, en un principio, en valorar la futura subida de esa vivienda, es decir la plusvalía que obtendrías por su futura venta, porque un activo inmobiliario, como es una vivienda, no se puede convertir en un activo líquido, como son por ejemplo las acciones, y además el sector inmobiliario es un mercado que puede sufrir cambios importantes, que tengan efectos directos y negativos, en el patrimonio del inversor.
