Antes de la pausa estival , se hablaba en las reuniones sobre mercado inmobiliario y se decía que el panorama en septiembre estaría ya despejado y estabilizado , de cara a planificar operaciones futuras.

Pero llegó Septiembre y el entorno está, si cabe, mas difícil y revuelto que antes de las vacaciones.

Lo tipos de interés , lejos de haber tocado techo , todo apunta a que van a subir entre un cuarto y medio punto, lo que supondrá encarecer aun mas los créditos hipotecarios.

La inflación tampoco parece estar controlada , y en lo que va de año se ha comido buena parte del ahorro de las familias españolas.

El precio de la vivienda irá ajustándose a niveles mas bajos y mas acordes con el panorama económico , pero al ser el mercado inmobiliario un mercado lento , esta contracción en los precios, tardará en producirse todavía algunos meses.

Por otro lado , hay cierto miedo a alquilar , justificado o no , el parque de viviendas en alquiler es cada vez menor y resulta muy difícil, encontrar viviendas para arrendar a precios asequibles.

Da la sensación de que los inversores están en posición de wait and see ,cuando todo apuntaba, como hemos dicho, a que en septiembre todo volvería a reactivarse.

Esta posición de espera no es buena, necesitamos que los ajustes en el mercado inmobiliario se vayan produciendo , y que las operaciones que se hayan retrasado vuelvan a reactivarse , pero si no se dan determinadas condiciones y se acaba con las incertidumbres , corremos el peligro de que las grandes operaciones se paralicen por completo, y en lugar de encontrarnos con una desaceleración nos encontremos con un problema serio y peligroso , en el que el mercado empiece una deriva y no se llegue a buen puerto.